
Cuando acordamos una fecha y una hora con el cliente, ya ha comenzado el trabajo.
Antes de ese día, consideramos muchos factores: el tiempo necesario para realizar el trabajo, la localización, el clima, la iluminación disponible a lo largo del día, la necesidad de uno o múltiples ayudantes, maquilladora, estilista, vestuarista, compra de atrezzo, accesorios, decorados, contratación de modelos si procede. Y un sin fin de detalles más.
Todo eso se planifica, se ensaya, se comprueba. Para cuando el cliente llega, el equipo de Diptica ya está listo. El ambiente será agradable, ameno, relajado. Pero el trabajo es serio.
Por eso, llegar a la hora acordada y con los requisitos previamente establecidos, ya sea la ropa, el peinado, los accesorios o los acompañantes previstos, nos ayuda a todos. Evita estrés innecesario, protege el tiempo de trabajo, y garantiza los mejores resultados posibles.
Cualquier producción, por pequeña que sea, merece ese cuidado. De nuestra parte, está garantizado. Os pedimos lo mismo.